El tartar de ternera es una de las recetas más representativas de la gastronomía actual. Su sencillez pone en valor la calidad de la carne, que se combina con una salsa llena de matices para lograr un equilibrio perfecto entre intensidad, frescura y cremosidad. Un plato sofisticado, ideal como entrante o para sorprender en una ocasión especial.

Preparación previa
La clave de un buen tartar está en utilizar siempre carne de ternera muy fresca y de máxima calidad. Mantén todos los ingredientes bien refrigerados hasta el momento de preparar la receta y pica la carne justo antes de servirla. De esta forma conservará toda su textura, su sabor y su frescura.
Ingredientes (4 personas)
- 720 g de ternera picada a cuchillo
- 4 yemas de huevo
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon
- 1 cucharadita de cebolla picada muy fina
- 4 cucharadas de alcaparras picadas
- 2 cucharaditas de salsa Worcestershire
- 4 cucharadas de kétchup
- Unas gotas de Tabasco
- 1 cucharadita de perejil fresco picado
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida
Elaboración
En un bol, mezcla las yemas de huevo con la mostaza de Dijon, la cebolla picada, las alcaparras, la salsa Worcestershire, el kétchup, el Tabasco, el perejil, la sal y la pimienta.
Añade el aceite de oliva virgen extra poco a poco mientras remueves con unas varillas hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente emulsionada.
Incorpora la ternera picada y mézclala suavemente con la salsa hasta que quede perfectamente integrada, evitando manipularla en exceso para conservar su textura.
Con ayuda de un aro de emplatar, da forma al tartar directamente sobre el plato.
Sírvelo inmediatamente bien frío, acompañado de tostadas crujientes, pan de cristal o unas finas rebanadas de pan artesano.
Sabías que…?
El secreto de un gran tartar no está en una salsa muy compleja, sino en la calidad de la carne. Por eso es fundamental utilizar ternera seleccionada, picada en el momento y destinada específicamente al consumo en crudo. El resultado es un plato elegante, delicado y con todo el protagonismo del auténtico sabor de la carne.


